El sismólogo Cinna Lomnitz señaló que el continuo cambio en la información sobre la intensidad del terremoto del martes en la Ciudad de México se debió que no se contaba con suficientes datos del sismológico de Estados Unidos. Ambos sistemas de medición, el de México y el de Estados Unidos, sobreestimaron la intensidad, un caso inusitado ya que, por lo general, se subestima la intensidad aumentándola gradualmente, refirió Lomnitz. El experto mencionó que, según la información más confiable de la que dispone, la magnitud final fue de 7.3 grados en la escala de Richter, una cifra menor a la reportada por diferentes fuentes. Señaló que son diversos los algoritmos con los que se obtienen esos datos, que llegan de más de 60 estaciones, la mayoría en Estados Unidos. Al estar lejos de la zona del epicentro, las cifras son variables, dijo.

