Edgardo Buscaglia, presidente del Instituto de Acción Ciudadana, comenta que en el 98% de los países en los que existe delincuencia organizada, esta actúa de manera pacífica, de forma muy silenciosa para no llamar la atención de estados medianamente fuertes, capaces de investigar o generar sentencias. “Es por esto que los grupos criminales buscan no generar acciones que lleven a que sus actividades dejen de ser negocio. Es así que en este 98% de los casos si bien existe un crimen organizado fuerte con altas tasas de ganancias se conducen sin uso de grupos criminales”, dijo
Pasa todo lo contrario con el 2% restante en el cual se encuentra incluido México, “donde existe un estado débil y en donde los controles judiciales, sociales, patrimoniales y administrativos colapsaron”. Muestra de ello es que de cada 100 delitos solo se generan dos sentencias, “ya que por más que se tengan jueces federales bien pagados, a nivel municipal los representes de la autoridad en muchos casos son vendidos y comprados por los grupos criminales como mercancías”.

