El politólogo Jesús Silva- Herzog Márquez explica que el Tribunal Federal Electoral tiene que ‘tomar en serio el núcleo del argumento del Movimiento Progresista’ y se debe ‘dar vuelta a la página’ a la elección presidencial de 2012, con la idea de qué pasó con un órgano autónomo y ‘si hubo un proceso democrático, duda que debe resolver el Tribunal para resolver ‘si todo el mecanismo complejo de garantías democráticas fue vigente en el proceso electoral’.
Silva- Herzog menciona que el Tribunal Electoral debe actuar como el último defensor de la Constitución y ser ‘el último para verificar que efectivamente hubo condiciones para que el siguiente gobierno sea plenamente legítimo’.

