Los colombianos han asimilado el proceso de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de Juan Manuel Santos, como un pacto político que ponga fin al conflicto con las FARC, sugiere Marco Palacios, profesor del Colegio de México, y autor del libro ‘Violencia pública en Colombia 1958-2010.
Palacios explica que en ocasiones las personas no se dan cuenta de que dentro del territorio colombiano existen fuerzas que pueden sacar el proceso de paz de la negociación. También aclara que fuera de ese país sudamericano, está el apoyo (“la bendición implícita”) de Estados Unidos, sin el cual nada de esto se hubiera podido hacer, además del acompañamiento de otros países como Chile, Noruega, Cuba y Venezuela.

