Si se refuerza la seguridad en la frontera EU-México, como se pide en el proyecto de reforma inmigratoria, toda la inmigración quedará del lado mexicano y el crimen organizado podría aprovechar para extorsionar y violentar los derechos de los migrantes, dijo Jorge Durand, codirector del ‘Mexican Migration Project’.
Para que el problema no aumente, el gobierno mexicano tendrá que prever algunas medidas para el regreso de “grandes números” de connacionales que sean deportados de EU, agregó el profesor de la Universidad de California Juan Gómez Quiñones, en entrevista con Carmen Aristegui.

