La Torre de David, del arquitecto David Brillembourg, nació con la intención de que la obra se convirtiera en un emblema de Caracas, Venezuela, de primer mundo; sin embargo, la quiebra del banco que promovía su realización detuvo el proyecto.
En una época de deslaves, muchas familias se quedan sin hogar, se organizan, toman el edificio que continuaba en obra y lo convierten en un vecindario vertical, cuenta Alfredo Brillembourg, familiar del creador del proyecto, en el programa de ‘Aristegui’, de CNN en Español.
El arquitecto pide a los candidatos a la presidencia venezolana, Nicolás Maduro y Henrique Capriles, se declare a la obra ganadora del León de Oro como un experimento urbano. “Es el sitio donde se puede tratar de crear una vivienda siglo XXI que se vuelva el hito de un gobierno que quiere resolver el problema de la vivienda”, dice.

