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BERLÍN (EFE) El pulpo Paul, estrella del Oráculo Animal del acuario de la localidad alemana de Oberhausen, auguró un triunfo sufrido y complicado de Alemania sobre Argentina en los cuartos de final del Mundial de Futbol de Sudáfrica.
Sus cuidadores en el Aquarium Sea Life comentan que hasta ahora Paul no había mostrado tal indecisión como a la hora de predecir el ganador del partido que se disputará el sábado.
Como en sus predicciones anteriores, Paul escogió dentro de su acuario entre dos frascos de cristal, uno con la bandera de Alemania y otro con la de Argentina, llenos de carne de molusco.
Sin embargo, y aunque extendió sus ochos brazos en torno al frasco alemán, tardó casi una hora en decidirse a probar el alimento, lo que es interpretado como una señal de que, aunque ganará Alemania, sufrirá para conseguirlo.
Paul tiene un índice de aciertos de 100% en los encuentros jugados por Alemania en Sudáfrica. Incluso predijo correctamente la derrota del equipo frente a la selección de Serbia en la fase de grupos.

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Adrián Ledezma
Imagina llegar a la peluquería y pedir un corte al estilo Cuauhtémoc Blanco o Chicharito. Seguramente el peluquero pensará que delinear el contorno del cabello es más que suficiente para parecerse a ese jugador.
Pero si en realidad quieres que ese futbolista ‘viva’ en tu cabeza (aunque sea sólo por unos días) entonces hay que ser un fan ‘de pocos pelos’.
Así lo hizo Raju Santra que, a diferencia de miles de aficionados, optó por no ponerse pelucas y, por el contrario, se quitó cabello en algunas áreas para que su cabeza se convirtiera en una fiesta mundialista al estilo Brasil.
Desde Calcuta, India, Santra apoyó al equipo de la samba en su encuentro contra Chile, y con ello demostró que cuando un fan de verdad quiere a su selección favorita, hasta el cabello sale sobrando.

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Adrián Ledezma
Vio que el jugador inglés Frank Lampard, con el balón en los pies, corría hacia él y supo que era momento de defender su portería.
Cuando el Jabulani finalmente iba en dirección al área que él protegía, saltó y por un par de segundos voló.
Una vez en el aire, Manuel Neuer, arquero de la selección alemana de futbol, volteó y con ojos de incredulidad notó cómo el balón picó adentro de la portería.
Los ingleses gritaron “¡Goool!” y festejaron lo que pensaron sería el empate 2-2, mientras Neuer caía tras haber retado a la gravedad.
Sin embargo, el tiro no fue marcado como gol, y aunque Inglaterra protestó e intentó sobreponerse, con cuatro goles en contra y uno a favor, sólo obtuvo su pase de regreso a casa.

Foto: MediaClubSouthAfrica.com
Adrián Ledezma
En algunas regiones, el Waka waka es la canción de moda por ser el tema del Mundial en Sudáfrica. Pero para los habitantes de Camerún, la interpretación que hace la cantante colombiana Shakira es sólo una versión nueva de la que ellos escucharon hace más de 20 años.
A mediados de la década de 1980, el grupo Golden Sounds popularizó la música tradicional de Camerún haciendo uso de instrumentos locales, vestimenta de militar y bailes típicos. En ese entonces el líder de la agrupación, Jean Paul Zé Bella, era miembro de la guardia presidencial de ese país y algunos miembros pertenecían al ejército.
Este grupo cantaba Zangaléwa, único éxito que les abrió la puerta de otros países africanos, y que hoy es la canción de Sudáfrica 2010.
Con motivo de la Copa del Mundo, la FIFA y Shakira reprodujeron este tema (al que conocemos como Waka waka) por tener la esencia de la música africana.
Quienes critican la decisión de que éste sea el tema oficial del evento deportivo argumentan que en realidad la canción original es un tributo a los soldados africanos que participaron en la Segunda Guerra Mundial. Por eso es muy común que a lo largo del continente militares y policías sepan el coro del Waka waka, lo que, según sus detractores, no representa el espíritu de África.
Sin embargo, el Waka waka de Shakira es ya una canción pegajosa que nos deja un recuerdo de Sudáfrica, sus safaris, vuvuzuelas y futbol.


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Mauricio Torres
El Mundial de Sudáfrica comienza su segunda ronda. Dieciséis de los 32 equipos participantes regresaron a casa y los que se quedaron para jugar los octavos de final tienen la oportunidad de conocer más sobre este país.
La selección alemana visitó el viernes el Lion Park (Parque de los Leones), ubicado en la localidad de Lanseria.
En la imagen, el defensa y capitán de Alemania, Philipp Lahm, acaricia a uno de los más de 85 leones que habitan el lugar.
El Lion Park fue fundado en 1966 por la compañía circense británica Chipperfields —según su página electrónica— y afirma ser más que una reserva o un zoológico.
Se divide en dos áreas: en una están animales herbívoros como cebras, jirafas o antílopes, y en la otra viven los carnívoros, entre los que hay leones e hienas separados por barreras para evitar que se ataquen.
Después de este paseo con la fauna africana, los alemanes deberán concentrarse en domar a otras fieras: la selección de Inglaterra a la que el domingo se enfrentarán en octavos de final.



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Mauricio Torres
Italia quedó eliminada del Mundial de Sudáfrica 2010.
Con la derrota de la selección italiana frente a Eslovaquia, el torneo de futbol no sólo se quedó sin su actual campeón. También se despidió de los jugadores de mejor apariencia, de acuerdo con aficionadas.
Este jueves, apenas se confirmó la eliminación de Italia, un usuario de la red social Twitter publicó este chiste: “Según FIFA, con la eliminación de los italianos, 87 por ciento de las mujeres perdieron interés en el Mundial”.
La aficionada Catalina Acosta —reportó la agencia AFP— escribió en una página femenina: “A todos nos gusta la belleza y aunque uno no es fanático del futbol siempre, se ve por ejemplo a la selección de Italia, que en cada Mundial lleva a los jugadores más lindos”.
Así, a los seleccionados de Italia les queda el consuelo de que, ganen o pierdan, en todo momento tendrán a alguien pendiente de sus partidos. Y aun con los italianos fuera del torneo, las aficionadas podrán buscar algún otro guapo entre los equipos restantes o, al menos, apreciar estas imágenes de los azzurri.

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Adrián Ledezma
Aquí no hay construcciones nuevas, ni visitantes de todo el mundo. Alrededor de este niño sólo hay casas con paredes de lámina y pisos de tierra.
Entre alambres, en los que se tiende la ropa para que el sol de invierno la seque, los niños se divierten con pelotas hechas a mano, a las que patean y cabecean como si fueran Jabulanis.
Ellos viven en Sharpeville, un poblado al sur de Johannesburgo, Sudáfrica, olvidado por la euforia del futbol. Pero eso poco importa a los soñadores, que juegan y disfrutan del evento que se celebra en casa.
Por eso algún día contarán a sus descendientes, con orgullo, la experiencia de haber presenciado el primer Mundial jugado en África.

Foto: AFP
Grecia quedó fuera del Mundial de Futbol, pero puede llevarse como consuelo esta postal del lejano oriente.
Con motivo de la Copa del Mundo en Sudáfrica, China organizó un concurso de porristas para invitar a un mayor número de aficionados a ver las transmisiones televisivas de los partidos del torneo.
Durante los primeros días de la competencia, China fue el país con la mayor audiencia de televisión para un juego del Mundial, según la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA).
¿Por qué los chinos promueven un torneo en el que no participan, de un deporte en el nunca han sido figuras?

Foto: AFP
Adrián Ledezma
Los aficionados del futbol se han caracterizado por la originalidad con la que apoyan a las selecciones de sus respectivos países en este Mundial.
Por eso las tribunas de los estadios de Sudáfrica tienen más que maquillaje y pelucas de colores. Ahí se han dado cita personajes que la cámara fotográfica identifica entre la multitud por su creativo furor deportivo.
Azul, rojo, verde, blanco y amarillo combinados dan identidad a una nación y representan una cultura, una creencia: la de ganar.
Uruguay, México, Estados Unidos o Brasil podrán no llevarse la copa del mundo a casa (aunque eso está por definirse), pero al menos se llevarán la certeza de que sus seguidores les demostraron plena lealtad y que por tanto valió la pena viajar hasta el sur del continente africano.

Foto: AFP
¿Quién está detrás de las populares vuvuzelas, las largas cornetas que inundan los estadios de Sudáfrica? Niel Van Schalkwyk se atribuye ese crédito.
El sudafricano de 37 años, autodenominado inventor de las vuvuzelas, tuvo una revelación hace 15 años, de acuerdo con medios como The Telegraph y NBC.
Después de un partido de futbol en Ciudad del Cabo, vio entre la multitud una larga trompeta casera de sonido peculiar. Comenzó a pensar cómo producir masivamente un instrumento así y aprovechó su empleo en una fábrica de plástico para hacerlo.
Más tarde fundó la empresa Masincedane Sport y en 1999 registró el nombre vuvuzela; para 2001 ya tenía una producción de 20,000 piezas. “Con el Mundial de Futbol, la demanda de vuvuzelas aumenta, creando oportunidades de empleo”, señala la compañía en su página electrónica.
Van Schalkwyk admite que las vuvuzelas pueden causar molestia por el ruido que generan (un estudios médico hecho en Londres dice que tocarlas hincha los labios y esparce saliva y potencialmente enfermedades). Sin embargo, las defiende al asegurar que su sonido es como “el doceavo idioma de Sudáfrica”, un país en el que se hablan 11.
Geniales para unos y molestas para otros, las vuvuzelas son uno de los símbolos del Mundial de Sudáfrica 2010.