
Foto: Cortesía de Minesto
Matthew Knight
LONDRES (CNN) Un nuevo tipo de turbina marina que sus creadores describen como un “papalote submarino” está un paso más cerca de ser comercialmente viable.
“Deep Green” (“Verde profundo”), desarrollada por la joven empresa Minesto, logró asegurar inversiones por dos millones de euros (2.5 millones de dólares) destinados a financiar pruebas programadas para 2011.
Esta tecnología consta de una turbina adherida a un ala y a un timón, y atada al piso oceánico por un cable de 100 metros de largo.
Anclar y guiar la “Deep Green” permite a la turbina capturar energía de las corrientes marinas a una velocidad 10 veces superior a lo normal, asegura Minesto.
Cuando esté en operación, la compañía espera que la turbina genere 500 kilowatts de energía. Una de las grandes ventajas de esta tecnología, dicen ejecutivos de Minesto, es su tamaño pequeño en comparación con otros dispositivos energéticos —el ala mide 12 metros y la turbina uno.
De acuerdo con el jefe de técnicos de Minesto, Ted Rosendahl, esto significa que “Deep Green” puede funcionar eficientemente en lugares con corrientes lentas y también a grandes profundidades, lo que permite que la energía de las mareas sea tomada de amplias zonas del mar.
La empresa espera comenzar pruebas de un modelo a escala en 2011, en Strangford Lough, en el condado de Down, en Irlanda del Norte —un espacio que ya es hogar de un dispositivo de energía marina operado por la compañía británica de energía renovable SeaGen.
Rosendahl confía en que un modelo comercial de “Deep Green” estará listo en cuatro años, pero dice que aún lidian con algunos obstáculos.
“Estamos en la etapa de desarrollo, así que hay muchas cosas que ver. Por supuesto, hay aspectos del ambiente que aún no conocemos por completo”, declara a CNN.
Minesto fue fundada en 2007 y el proyecto data de 2003; éste derivó de los experimentos en la empresa constructora de autos y aeronaves Saab.
Existe ya una variedad de sistemas de energía marina a prueba alrededor del mundo, pero según la Unidad de Investigación de Sistemas de Energía de la Universidad de Strathclyde, en Reino Unido, son sólo dos los métodos principales empleados.
Uno de ellos es el de presas, que utiliza una tecnología similar a la de las estaciones hidroeléctricas, mientras los sistemas de corriente marina —como la “Deep Green” de Minesto— usan el movimiento de las corrientes y trabajan como los sistemas que generan electricidad a partir del viento.
Luke Blunden, investigador del Grupo de Investigación de Energía Sustentable en la Universidad de Southampton, en Reino Unido, es optimista acerca de las posibilidades del proyecto.
“La energía de las corrientes marinas tiene la ventaja de ser predecible, lo que la hace más valiosa”, explica Blunden a CNN.
“A pesar de que es más cara, creo que su confiabilidad vencerá al final. No es una solución (total), pero será una de varias fuentes de energía”.




