02 de febrero de 2011
Ya empezó el Año del Conejo

Fotos: Reuters

Singapur se llenó de luces durante la celebración del Año Nuevo lunar, que se festeja principalmente en Asia y Oceanía.

En tanto, artistas ejecutaron la danza del dragón en la víspera de este 3 de febrero, que marca el inicio del Año del Conejo en esa región.

16 de diciembre de 2010
Navidad en Filipinas

Foto: Reuters

En Filipinas, el país asiático donde más prevalece la religión católica romana, las fiestas decembrinas se celebran en grande y a lo largo de tres semanas. Las vacaciones comienzan el 16 de diciembre y terminan hasta la semana que llegan los Reyes Magos.

Este año, para inaugurar la temporada navideña, colocaron un arbolito de 36 metros de alto y organizaron un festival de juegos artificiales.

18 de julio de 2010
Luchitas

Foto: EFE

Mauricio Torres

Pelear en el lodo puede no encajar con la idea de diversión de mucha gente, pero para los participantes del Festival de Lodo de Boryeong, no sólo es un pretexto para liberar la tensión, sino una forma de consentir al cuerpo.

La celebración se realiza anualmente en la playa de Daecheon, en la ciudad de Boryeong, en el oeste de Corea del Sur.

En 1998, las autoridades locales decidieron llevar a cabo su primera edición, después de que investigaciones científicas probaran las cualidades cosméticas del lodo de la región, que es procesado y comercializado, de acuerdo con la página oficial del festival.

Este año se celebra por decimotercera ocasión, entre el 17 y el 25 de julio. Entre las actividades de la festividad hay peleas en lodo, deslizamientos, concursos de fotografía y fuegos artificiales.

Los organizadores invitan a los turistas nacionales y extranjeros con un argumento sencillo: “El lodo en sí mismo es muy bueno para tu piel y tu salud, así que puedes ahorrarte el dinero que gastarías en una máscara facial y venir con nosotros”.

20 de mayo de 2010
Mosha, un elefante ‘suertudo’

Fotos: Getty Images

Cuando Mosha tenía siete meses, pisó una mina que al explotar destrozó su pata delantera derecha. Vivía entonces en Myanmar, en el sudeste asiático.

Han pasado tres años desde aquel incidente y ahora el paquidermo vive protegido en un hospital de elefantes de Tailandia.

El hospital del FAE (Friends of the Asian Elephant) fue fundado en 1993 para ayudar a animales que, como Mosha, son víctimas de la actividad humana en su hábitat.

Así, con la ayuda de los trabajadores del lugar y del doctor Therdchai Jivacate, Mosha recupera su habilidad para caminar, jugar y llevar una vida de elefante plena… con una prótesis.

El elefante usa la prótesis durante el día y al dormir se la quitan. Por la mañana, cuando ve que se acercan a colocársela, se levanta y facilita el trabajo de los cuidadores.

La actividad humana afecta también la vida de otras especies. En el caso de Mosha, fue un conflicto armado lo que ocasionó que perdiera su extremidad. Pero hay miles de especies que no tienen la misma suerte y mueren por situaciones lamentables como un derrame de petróleo o una deforestación.

Afortunadamente para Mosha las cosas pintaron diferente. Y si algo se debe tomar de esta historia es que los animales, así como los humanos, tenemos ganas de vivir, aunque para ello dependamos de un pie artificial.

03 de mayo de 2010
Acrobacias

Foto: Reuters

Mauricio Torres

El hombre en la imagen parece querer imitar a la torre que se yergue enfrente suyo.

Imaginemos cómo realiza la acrobacia: se concentra, planta las manos firmes sobre la arena de la playa de Pyar Pon, en Myanmar; luego tensa los hombros, comienza a levantar el tronco, endurece los músculos del abdomen, sube las piernas, junta ambos pies.

Una vez concluida la forma mantiene la concentración y la fuerza para no perder el equilibrio. Ya que se siente seguro, incluso se anima a moverse o a disfrutar la brisa sobre su cuerpo.

Ante tal esfuerzo salta la pregunta: ¿para qué hacer tanto circo?

Una posibilidad es que se trate de un clavadista o un gimnasta entrenando para su siguiente competencia. Tal vez su acompañante, quien descansa al fondo, entre las aguas del mar, lo retó a probar su resistencia física; acaso —pensemos— le haya apostado la cena después de una larga jornada de sol y arena.

Sin embargo, quizá su único afán sea desafiar a la gravedad.

22 de abril de 2010
Libre entre los campos de arroz

Foto: Reuters

Mili corre descalzo por alguno de los muchos sembradíos de arroz que existen en Dhakar, la capital de Bangladesh.

Con tan sólo cinco años, el pequeño juega entre los campos donde se produce un alimento básico en la dieta de la nación asiática.

Así, mientras Mili ríe y juega, sus gobernantes trabajan en la compra de 1.1 millones de toneladas de arroz a agricultores locales, para que el niño, su familia y otros 150 millones de habitantes tengan que comer en caso de que ocurra algún desastre natural.

Por su ubicación en la Bahía de Bengala, Bangladesh está expuesto a inundaciones o ciclones. Por ello, el gobierno trata de mantener reservas de comida que superen el millón de toneladas. Aun así, en ocasiones tiene que importar el arroz de otros países para satisfacer la demanda ocasionada por las catástrofes naturales.

En los últimos meses se vendieron 500 mil toneladas de esa reserva para mantener estables los precios, lo que ahora lleva al gobierno a tratar de recuperar ese arroz comprando a agricultores locales, en cuyos sembradíos corren los niños.

© 2010 Cable News Network. Turner Broadcasting System, Inc. All Rights Reserved.
© 2006 Derechos Reservados Expansión, S.A. DE C.V.