
Fotos: Cuartoscuro
Jennifer Juárez
Cien años es lo que puede llegar a vivir una tortuga marina. De todos los huevos que desovan las tortugas en el mundo, cientos de miles en las playas mexicanas, sólo uno de cada mil sobrevive a los peligros del mar y del hombre, su principal depredador, para desarrollarse como tortuga adulta.
La noche de este miércoles, 800 tortugas marinas fueron liberadas en la playa Marlin, en Cancún, por turistas y habitantes del municipio Benito Juárez, en Quintana Roo. Cuando las tortugas desovan, los activistas de medio ambiente recolectan los huevos de tortuga para prevenir la rapiña de quienes comercian con ellos y cuando éstas nacen las mantienen unos días en cautiverio.
En las tinajas donde están cautivas se ven torpes y quedan panza arriba a cada rato porque se amontonan y se voltean unas a otras. Unas horas antes de liberarlas, al levantarlas en una mano, sus caparazones todavía se sienten frágiles y blandos.
De las tortugas liberadas el miércoles, tal vez alguna llegue a vieja. En ese caso, seguramente sobrevivirá al afortunado que alguna vez la tuvo en su mano y la ayudó a completar su arduo camino al mar.
