12 de julio de 2010
Sudáfrica inolvidable, más allá del Mundial

Foto y texto: Luis Carlos Vélez / Sigue al autor en Twitter: @velezcnn

(CNN) El viento frío golpea contra las inmensas montañas y poderosas rocas produciendo un sonido inconfundible. Es un zumbido que sube y baja de intensidad, pero que siempre está ahí y se mezcla con las casi notas musicales que genera el mar cuando se estrella  contra tierra firme.

El olor también es único: es sal de mar diluida en agua cristalina que permite ver el verde de las algas en el suelo marino. El cielo es azul. Pero lo mejor es que ella está allí, nunca había visto algo de su tamaño en el agua. Es libre y enorme. Se acerca lentamente sumergiendo su cuerpo en el agua y por instantes nos muestra sus aletas y su cola. Es una ballena del sur, y es que estoy en uno de los puntos más al sur de África, son las playas de Hermanus.

“Aún hay más”, me advierten, cuando con la boca abierta veo otro animal al que acá llaman dicen “dassies” (damán de El Cabo) y que parece una rata pero me aseguran es pariente lejano del elefante. Lo dudo, pero a la larga les creo, porque tampoco creía que hubiera un lugar en el mundo donde los babuinos caminaran tan libres en la carretera y se movieran con tanta tranquilidad en las calles, para que existieran letreros en los que se pidiera a los visitantes cerrar las puertas de los autos con seguro y mantener las ventanas cerradas para que estos curiosos simios no se roben la comida y mucho menos los celulares

Y los pingüinos. Son centenares y me miran como un extraño invadiendo su territorio. Caminan hacia mí y no les da miedo. Incluso posan como modelos para que les tome fotos.

Suena increíble, ¿verdad? Y eso que no les he hablado de los safaris y los cinco grandes. O de los zoológicos que permiten acariciar cachorros de león, mientas otros tienen leones sueltos como si no fueran capaces de comerse a una persona en tan sólo segundos. O de la  ruta del vino en Stellenbosch.

O qué tal de la comida: del intenso sabor del kudu o del springbock. Dos antílopes bandera de esta tierra. O qué tal el cocodrilo que, en todas sus presentaciones desde carpaccio hasta empanizado, sabe delicioso. O de las sabrosas naranjas de Neilsprut o los aguacates de Mpalanga.

Hace 23 días caminé estos mismos pasillos emocionado y lleno de expectativas. Hoy, al frente de un café y a la espera de mi vuelo de regreso a Atlanta, tengo que decir que todo fue inmensamente superior a lo que alguna vez imaginé podría ser Sudáfrica. Este, el aeropuerto Tambo, es de clase mundial. Las carreteras e infraestructura de la nación nos permitieron visitar ciudades y pueblos que ni siquiera aparecen en los mapas.

Y la gente, blancos y negros, siempre nos miraron a la cara para preguntarnos de verdad cómo estábamos y no para cumplir un protocolo de supuesta decencia. Como en pocos lugares realmente me sentí acogido y disfruté de conversar con extraños que terminaron varias veces por ofrecerme su casa o incluso, en el caso de una graciosa señora en Pilanesberg, por presentarme a su hija.

El ambiente para el Mundial en esta generosa nación fue maravilloso. Fue mágico ver a tanta gente de tantos países tan lejos de su casa hablando el mismo idioma: el del futbol. Fue increíble visitar los estadios y ver a los equipos defendiendo los colores nacionales. Fue estupendo soplar una vuvuzela aunque no me dejaran oír los cánticos de las barras. Fue del otro mundo mirar el cielo de este lado del planeta.

Ngiabonga, dicen por acá en zulú. Signigifica “gracias” en español. “Ngiabonga, Sudáfrica”, por una experiencia inolvidable. Realmente no
me quiero ir.

11 de julio de 2010
La copa que todos queremos

Foto: AFP

Mauricio Torres

Es el objeto del deseo, el motivo por el que, cada cuatro años, 32 selecciones se baten en los empastados.

Mide menos de 40 centímetros de altura y pesa poco más de seis kilogramos, pero es capaz de movilizar a todo un planeta por su causa.

Desde 1974, cuando fue entregada por primera vez —su antecesora fue la copa Jules Rimet—, la copa de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) simboliza el anhelo de jugadores, entrenadores, directivos y aficionados.

En la historia, contando a la recién coronada España, únicamente ocho selecciones han tenido el honor de erigirse como campeonas del mundo, aunque, torneo a torneo, la competencia se cierra más.

En Sudáfrica 2010, equipos considerados pequeños —como Japón y Ghana— superaron la fase de grupos y pelearon contra los grandes, e incluso una escuadra que hasta este Mundial nunca había pisado una final logró llevarse el trofeo a casa.

Para el siguiente torneo, en Brasil 2014, la competencia sin duda será tanto o más intensa que en esta oportunidad.

Volveremos a ver a 32 selecciones entrenar, concentrarse y dar lo mejor de sí. Los jugadores sudarán la camiseta. Los entrenadores pensarán en nuevas y mejores estrategias de juego. Los aficionados idearán formas creativas de alentar a sus seleccionados. Todo, con tal de ser dignos de alzar la copa.

10 de julio de 2010
Los holandeses ‘rugen’ por la copa

Foto: AFP

Mauricio Torres

Estos tigres no eran tres, ni estaban tristes, ni tragaban trigo en un trigal.

Eran cinco aficionados que, con una réplica de la copa de la FIFA, festejaban el pase de Holanda a la final del Mundial de Sudáfrica 2010.

La Naranja Mecánica, aquella que cobró fama en la década de 1970, cuando llegó a dos finales consecutivas pero no logró coronarse, está de vuelta en el más esperado juego del torneo.

Para cumplir el anhelo de ganar su primer título mundial, el país tiene puestas sus esperanzas en una escuadra que lleva marca perfecta en la competencia: seis victorias en seis encuentros.

Inspirada en esa racha ganadora, esta generación dirigida por Bert van Marwijk está ansiosa de concretar esa meta que ha escapado al equipo en dos ocasiones.

Robben, Sneijder, Van Bronkhorst y compañía quieren que Sudáfrica se pinte de naranja.

09 de julio de 2010
El sueño rojo de una nación

Foto: Getty Images

Mauricio Torres

La emoción inundó las fiestas de San Fermín, en Pamplona, España, pero esta vez no fue por los toros que persiguen por las calles de la ciudad a los participantes de esta celebración.

Pamplona, como todo el país, gritó el gol de Carles Puyol contra Alemania, con el que España llegó a la final del Mundial de Sudáfrica.

A pesar de las críticas por derrota ante Suiza en la fase de grupos, la Furia Roja se ha colocado en la antesala de coronarse campeona del orbe por primera vez en su historia.

El entrenador alemán Joachim Löw asegura que los españoles son “el mejor equipo del mundo en este momento”, e incluso el célebre pulpo Paul, el oráculo marino, pronosticó que la selección dirigida por Vicente del Bosque ganará el título.

España está de fiesta y quiere volver a gritar. España desea alzar la copa de la FIFA. España quiere cumplir su sueño.

08 de julio de 2010
Sudáfrica, la nación que brilla

Foto: AFP

Adrián Ledezma

A unos días de que culmine el torneo más importante de futbol en el planeta, el Soccer City de Johannesburgo brilla, de la misma forma que lo ha hecho Sudáfrica.

La nación de 11 idiomas oficiales, que son el resultado de una diversidad cultural obtenida gracias a las diferentes etnias que habitan su territorio y a los descendientes de los colonizadores europeos, hoy demuestra al mundo que tiene el potencial de progresar, de sobresalir y de celebrar.

Porque sin duda esto ha sido una celebración a la que se han unido hasta los que no gozan de este deporte. Entre vuvuzuelas, waka waka, banderas, pelucas, caras pintadas, safaris, el pulpo Paul, el grito de ¡gooool!, y hasta un nuevo ídolo futbolero como el Chicharito Hernández, la fiesta y la emoción nos han llegado a todos.

Ojalá que después del partido final el brillo de esta nación no cese. Que sea Sudáfrica la encargada de encabezar el crecimiento de todo un continente. Y que la próxima vez que 32 naciones vuelvan a buscar la copa del mundo, en Brasil 2014, este planeta sea más tolerante, más limpio y más justo.

07 de julio de 2010
El Mundial de las sorpresas

Fotos: EFE y AFP

Adrián Ledezma

Los españoles querían el ‘hueso’ y se lo llevaron con un gol.

Los alemanes se preparaban para la fiesta, y al igual que otras 29 naciones, se quedaron fuera.

Lo cierto es que de la misma forma en que España y Holanda han sorprendido con su hábil forma de jugar, los aficionados de todo el mundo no se han quedado atrás, mostrando ingenio y creatividad para expresar su apoyo.

Hemos visto máscaras, disfraces y hasta cuerpos enteros pintados. Todos ellos en plena celebración futbolera.

Pero a unos días de que la adrenalina y la emoción de Sudáfrica 2010 lleguen a su final, es momento de darlo todo: los jugadores en la cancha y los aficionados en las tribunas.

06 de julio de 2010
‘Paul’, el oráculo marino, ha hablado: será España

Foto: AFP

(CNN) Los fanáticos de la selección alemana deben prepararse para la decepción en la semifinal del Mundial este miércoles contra España, según la más reciente predicción del pulpo con el don de escoger a los ganadores.

El pulpo Paul, cefalópodo psíquico de Sea Life en Oberhausen, Alemania, se ha convertido en el fenómeno del Mundial, después de predecir correctamente los vencedores en todos los partidos de Alemania hasta ahora. La ceremonia de predicción del martes fue transmitida en vivo por la televisión alemana.

El equipo de Sea Life ayudó a Paul a hacer su predicción al sumergir dos cajas de comida en su tanque, una con la bandera alemana y otra con la de los oponentes de turno. La caja que abre primero es a la que se otorga la predicción de victoria.

El pulpo acertó en que el conjunto de Joachim Löw le ganaría a Ghana y a Australia en la fase de grupos, pero también fue más listo que los expertos más profesionales al predecir la sorprendente derrota alemana 1-0 frente a Serbia.

En las fases de eliminación directa le dio a Alemania las victorias ante Inglaterra y Argentina, pero generó la desesperación de los observadores este martes cuando, después de inicialmente inclinarse sobre la caja con bandera alemana, se decidió por la bandera española.

Sin embargo, en caso de que pienses apostar los ahorros de toda tu vida en las predicciones místicas de Paul, te advertimos: el pulpo sólo logró una tasa de 80% de éxito en la predicción de los resultados de Alemania en la Eurocopa, y falló en predecir la victoria 1-0 de España sobre Alemania en la final.

Si quieres ver el video que muestra cómo ‘Paul’ dio su pronóstico, da clic aquí.

05 de julio de 2010
La pasión de Argentina

FOTO: AFP

Mauricio Torres

Con todo y sus estrellas, Argentina tuvo que despedirse del Mundial de Futbol.

Ni el entrenador Diego Armando Maradona ni jugadores como Lionel Messi o Carlos Tévez lograron cumplir el sueño de que la selección albiceleste alzara la copa de la FIFA por tercera ocasión en su historia.

Alemania puso freno a ese anhelo con los cuatro goles que anotó a los sudamericanos en un partido de cuartos de final, una derrota criticada con dureza por la prensa argentina y tras la cual Maradona anunció su salida de la dirección del equipo.

Aun así, miles de aficionados argentinos acudieron el domingo al aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires, con la finalidad de recibir a sus seleccionados, aplaudirles y animarlos incluso en la derrota.

Como dice un personaje de la película argentina El secreto de sus ojos, un hombre puede cambiar de rostro, de nombre o de lugar de residencia, pero no puede cambiar su pasión. Y la pasión de Argentina es el futbol.

04 de julio de 2010
El vuelo alemán

Foto: AFP

Mauricio Torres

Alemania mantiene su vuelo en el Mundial de Sudáfrica 2010.

La selección dirigida por Joachim Löw derrotó el sábado por 4-0 a la escuadra de Argentina, con lo que avanzó a las semifinales del torneo.

Con ese triunfo, los alemanes no sólo repitieron la historia de hace cuatro años, cuando eliminaron a los argentinos en cuartos de final.

También acumularon su tercera victoria consecutiva —cuarta en la competencia, por una derrota— y se acercaron un paso más a la final que jugaron por última ocasión en 2002.

Como el delantero Miroslav Klose, en el festejo de su segundo gol frente Argentina, Alemania quiere seguir firme su camino hacia la copa de la FIFA.

Hace cuatro años, como anfitriones del Mundial, no pudieron conquistar su cuarto título. Veremos si ahora lo logran.

03 de julio de 2010
La mano de Dios II

Foto: AFP

Mauricio Torres

El delantero uruguayo Luis Suárez dio una nueva muestra de cómo la mano de Dios influye en el futbol.

El viernes, en el segundo tiempo extra del juego de los cuartos de final entre Ghana y Uruguay, Suárez actuó como defensa y, sobre la línea de gol, paró dos remates de los contrarios. El primero lo detuvo con el pie, pero el segundo lo hizo con una mano deliberada.

Por ese instante Suárez salvó a su escuadra de la anotación, aunque su acción derivó en un penal contra su equipo y le ganó la expulsión.

Con ese tiro desde los 11 pasos, Ghana tenía la oportunidad de irse adelante en el marcador a poco de que el partido terminara, pero la fortuna sonrió a Uruguay.

Asamoah Gyan, la estrella ghanesa, estrelló su disparo en el travesaño y desperdició la ocasión para definir el encuentro. Éste se fue a penales y Uruguay se llevó la victoria.

Debido a la expulsión, Suárez se perderá la semifinal a la que clasificó su selección, aunque por lo pronto debe agradecer que la mano de Dios le ayudó a llegar hasta ahí.

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