
Foto: AFP
Adrián Ledezma
¿Por qué alguien se pondría dos pistolas así en la cara? Este joven Tailandés lo hace por protestar.
Con armas de juguete que le atraviesan el rostro como si fuera un ‘piercing’, este muchacho participa en la marcha anual de un Festival Vegetariano al sur de Tailandia.
Como parte del ritual, que dura nueve días, los participantes se hacen marcas en el cuerpo con espadas, ‘piercing’ en el rosto con objetos grandes que los lastimen, y otro tipo de actos que les causen dolor… todo eso para purificarse.
Aunque las tradiciones y costumbres de otros son respetables, no deja de sorprender a lo que puede llegarse cuando se tienen creencias tan firmes.
Tú, ¿qué harías para ‘purificarte’?