Archivo de febrero, 2012

Tenemos que hablar de sexo… aunque no sea fácil

Viernes, febrero 24th, 2012

Ian Kerner, consejero sexual y autor de best sellers del New York Times, escribe un blog de sexo semanal en The Chart, lee más acerca de él en su página, GoodInBed.

(CNN) — Como consejero sexual, gran parte de mi trabajo consiste en hacer más fácil el diálogo entre las parejas que han esperado demasiado tiempo para discutir algún tema sexual.

Estas parejas han permitido que el sexo se convierta en algo complicado. A lo  mejor empezó cuando ella fingía un orgasmo de vez en cuando, pero después de algunos años, en realidad ya no ha podido alcanzar alguno con su pareja. O a lo mejor tienen confundidos su líbidos, y uno puede sentirse humillado al ser rechazado todo el tiempo, mientras que el otro se siente terriblemente incómodo.

Aunque hayamos estado casados por años, el tema del sexo sigue ruborizándonos. Como resultado, muchas personas viven una desesperación silenciosa, pueden compartir la cama con alguien y sentir que está a un millón de millas de distancia.

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Las citas románticas en línea y el reto de tener demasiadas opciones

Viernes, febrero 17th, 2012

Getty Images

Nota del Editor: Ian Kerner es consejero de sexualidad y autor del libro éxito de ventas del New York Times, publica sobre temas sexuales los jueves en The Chart, obtén más información sobre él en su página web GoodInBed.

Si las citas en línea no te han llevado a conocer a tu pareja perfecta, tal vez el problema no es que seas demasiado exigente, sino que hay demasiadas opciones para escoger.

No cabe duda de que salir en una cita en el siglo XXI ofrece una gran cantidad de oportunidades. Piensa en la generación de tus padres: crecieron sin internet, probablemente permanecieron en la misma ciudad la mayor parte de sus vidas, y como resultado automáticamente tuvieron más en común con la gente en esa ciudad. Actualmente, es cada vez más común que las mujeres y los hombres se casen con alguien de otra religión, raza o zona geográfica.

Nunca en la historia tuvimos tantas parejas potenciales para elegir, y nunca tuvimos tantas dificultades para hacerlo. De hecho, en varios estudios recientes se sugiere que esta explosión de opciones hicieron que los hombres y las mujeres se sientan más confundidos y con menos seguridad de encontrar a una pareja como nunca antes.

Los retos de las opciones se ilustraron bien en un estudio en el año 2000 que observó los hábitos de compra de la gente. Los investigadores le pidieron a los clientes que participaran en la degustación de diferentes tipos de mermelada; a las personas que probaron los productos les dieron un cupón de 1 dólar de descuento. En el primer día, los investigadores ofrecieron una selección de seis diferentes tipos de mermelada. Al día siguiente ofrecieron 24 tipos diferentes.

Las personas probaron la misma cantidad de mermeladas, sin importar el número de muestras disponibles. Sin embargo, sus elecciones de compra variaron de forma dramática: de las personas a quienes les ofrecieron seis tipos de mermelada, alrededor del 30% de los que participaron en la degustación, terminaron comprando un tarro. Cuando tuvieron la opción de 24 mermeladas, sólo el 3% compró un tarro.

La conclusión: cuando tiene demasiadas opciones, la gente tiene más problemas para decidir, y esa sensación de indecisión puede provocar una cascada de efectos negativos. En su influyente libro, The Paradox of Choice (La paradoja de la elección), el médico Barry Schwartz escribió que “la sobrecarga de opciones puede hacer que dudes de tus decisiones incluso antes de que las tomes, puede predisponerte a tener altas expectativas irreales, y hacer que te culpes por cualquier fracaso. En el largo plazo, esto puede conducir a una parálisis en la toma de decisiones. Y en una cultura que te dice que no hay pretexto para no acercarte a la perfección cuando las opciones son ilimitadas, demasiadas opciones pueden conducir a una depresión clínica”.

El problema puede ser nuestra búsqueda de la perfección. Todos queremos creer en el “el ideal”, la persona que reúne todos los requisitos de nuestra lista de relaciones, nuestra alma gemela para siempre. Pero cuando buscamos la perfección, es poco probable que la encontremos.

“Las personas que intentan realizar la elección perfecta, ya sea que se trate de comprar un automóvil o encontrar una pareja, terminan menos satisfechos, sin importar qué o a quién eligieron. Eso se debe a que tienden a buscar los defectos, y se desilusionan con todas sus opciones”, dice el doctor Andy Trees, autor de A Scientific Guide to Successful Dating (La guía científica para tener éxito en las citas).

Muchos servicios también te piden que llenes cuestionarios exhaustivos sobre tus gustos y aversiones. Parece que más información podría ayudarte a tomar mejores decisiones, pero de nuevo, comúnmente ese no es el caso.

Mientras más criterios y cualidades consideres para tu pareja, se vuelve más difícil limitar tus opciones. De hecho, de acuerdo con el estudio Pew de las citas en línea de 2006, las personas generalmente utilizan los sitios de internet porque creen que si tienen muchas opciones el resultado será una mejor pareja. Pero las investigaciones sugieren que ese aumento en opciones en realidad tienen el efecto opuesto.

Hay evidencia que incluso los servicios de citas que no están en línea pueden sufrir del reto de la elección: Un estudio de personas que asiste a eventos de citas rápidas, publicado en la edición de agosto de 2011 de la revista Biology Letters, encontró que tomaron menos decisiones para salir con alguien cuando asistían a eventos con más candidatos y con mayor variedad. Una vez más, los investigadores concluyeron que las personas que tienen demasiadas opciones no elegirán nada.

Aunque algún día alguien pueda en realidad inventar el algoritmo perfecto para reunir a dos personas, actualmente ningún sitio en línea proporciona todavía una prueba de que su fórmula funciona, sin importar lo que su departamento de mercadotecnia quiera que creas.

Así que, ¿cómo puedes utilizar a tu favor el poder de la tecnología? “Primero, no te rindas con internet, todavía puede ser un manera muy útil para conocer personas”, dice Trees. “Pero entiende que necesitarás responsabilizarte de la elección de tus parejas. No esperes que el servicio encuentre a la persona perfecta para ti. Tómalo con calma y mantén un plan normal de citas. Salir con una nueva persona cada noche de la semana no aumentará tus probabilidades para el romance, sólo corres el riesgo de agotarte”.

“Y tienes que ser paciente y realista. No hay una pareja perfecta allá afuera, sólo gente con la que puedes disfrutar pasar el día, o tal vez incluso el resto de tu vida”.

Pistas para comprender la ‘fluidez’ sexual de las mujeres

Viernes, febrero 10th, 2012

Nota del editor: Ian Kerner es consejero de sexualidad y autor del libro éxito de ventas del New York Times, publica sobre temas sexuales los jueves en The Chart, obtén más información sobre él en su página web GoodInBed.

La actriz Cynthia Nixon llegó a los titulares recientemente cuando dijo durante una entrevista que ella “escogía” ser lesbiana.

“He sido heterosexual y he sido gay, pero ser gay es mucho mejor”, dijo. “Para mí, es una decisión”.

Como era de esperarse, sus comentarios, publicados en un perfil del New York Times Magazine, desataron una tormenta de controversia con activistas gay, y otros, preocupados en el sentido de que las palabras de Nixon den sustento a quienes dicen que ser gay es una decisión consciente y no una certeza genética.

(Después ella declaró que se identifica más como bisexual, lo que, dice, es un “hecho”, no una decisión).

Pero dejando los argumentos de ambas partes a un lado, hay factores a analizar tras las declaraciones de Nixon. La actriz, que sostuvo una relación larga con un hombre y ahora esta comprometida con una mujer, parece ser el ejemplo de lo que los científicos llaman “fluidez sexual”. En otras palabras ella puede sentirse atraída por una persona, en específico, pero no por exclusivamente por personas de un género en particular.

Ese es un fenómeno que Lisa Diamond, profesora de psicología de la Universidad de Utah, ha estudiado a detalle. En su libro, publicado en 2008, “Sexual Fluidity: Understandong Women’s Love and Desire”, escribió que la sexualidad de las mujeres parece tener mas fluidez que la de los hombres, lo que tiende a involucrar tres características principales:

-Atracciones no exclusivas: pueden sentirse atraídos por cualquier género.

-Cambios en sus atracciones: de pronto les puede atraer un hombre o una mujer después de haber tenido una relación larga con alguien de otro género.

-Atracción por la persona, no el género.

Los estudios demuestran que muchas mujeres tienen la habilidad de desplazarse entre relaciones con los dos géneros, sin parpadear. En 2008, Diamond compartió los resultados de una investigación a través de la cual, durante 10 años, investigó el comportamiento de 70 lesbianas, bisexuales y a mujeres sin etiqueta.

Durante esa década, dos tercios de esas mujeres cambiaron su etiqueta de identidad inicial, y un tercio al menos dos veces. Y a pesar de que la creencia popular sugiere que más mujeres cambiarían de los grupos de bisexuales y sin etiqueta a los grupos estándar de heterosexuales u homosexuales, este no fue el caso.

“Fueron más las mujeres las que cambiaron a una identidad bisexual o sin etiqueta que las que renunciaron a estas identidades; algunas mujeres bisexuales o sin etiqueta terminaron identificándose como lesbianas o heterosexuales. En general, la identidad más adoptada fue la no etiquetada”, escribió Diamond.

¿Entonces la fluidez sexual es exclusiva de las mujeres?

Es probable, consideró la educadora sexual Emily Nagoski, autora del libro “Good in Bed Guide to Female Orgasms”.

“Hacer espacio para la fluidez es una parte legítima en la orientación sexual, puede ayudar a las mujeres, pero seguramente no les haría daño a los hombres. Los hombres tienen algo de fluidez también, sólo que no tanta”, escribió.

Para sostener su argumento, hizo referencia a una serie de estudios que pueden reforzar esta idea: por ejemplo, uno según el cual se han encontrado diferencias genéticas que podrían estar relacionadas con la homosexualidad, pero una herencia similar de orientación sexual no se ha identificado en las mujeres.

“La experiencia en la orientación sexual de las mujeres no es continua y es más variable que en los hombres, quienes normalmente se definen con mayor anticipación y además se mantienen apegados a su orientación a lo largo de diferentes situaciones”, añaidó Nagoski. Entonces, mientras muchos hombres tienden a identificarse como heterosexuales, gay o bisexuales, relativamente temprano en la vida, muchas mujeres pueden tener relaciones con ambos, hombres y mujeres, sin escoger una orientación sexual específica.

También las mujeres pueden ser más receptivas que los hombres a una variedad de señales sexuales. Para su reciente libro, “A Billion Wicked Thoughts”, los neurocientíficos Ogi Ogas y Sai Gaddam, analizaron un billón de búsquedas en línea, un millón de sitios web, un millón de videos eróticos, un millón de historias eróticas, millones de anuncios personales y decenas de miles de novelas románticas digitalizadas para entender mejor las diferencias sexuales entre hombres y mujeres. Llegaron a la conclusión de que una sola señal puede disparar excitación en el cerebro masculino, mientras que los cerebros femeninos requieren múltiples señales para que se exciten.

Del mismo modo, un estudio de la Universidad de Toronto concluyó que, mientras hombres que se identifican como heterosexuales u homosexuales se excitan con pornografía heterosexual o gay, respectivamente, las mujeres fueron mucho más complicadas: sin importar la orientación con la que se identificaban, mujeres heterosexuales, gay y bisexuales, se excitaron físicamente por un amplio rango de imágenes sexuales pornográficas, incluyendo hombre-hombre, hombre-mujer, y mujer-mujer. Se excitaron hasta con unas imágenes de unos monos apareándose, aunque no lo admitieron.

Obviamente, no podemos tomar estas referencias como prueba de que a todas las mujeres les atraen otras mujeres o incluso los changos.

Pero lo que sí sugiere la información es que las mujeres pueden ser más capaces de encontrar atractivas a las personas o las cosas, sin importar su orientación. Eso explicaría por qué al 95% de los hombres que fantasean con un trío sólo les gustaría estar con dos mujeres, mientras que el número de mujeres heterosexuales abiertas a tener a una mujer o un hombre en un encuentro es mayor.

Finalmente, podemos concluir que las declaraciones de Cynthia Nixon y los comentarios sobre su orientación sexual nos dicen menos que nuestras propias percepciones.

Probablemente, en este caso la lección sea que el amor y el deseo se refieren a las personas, y no a las etiquetas u orientaciones sexuales, y la verdad es que yo creo que eso es algo bueno.

El sobrepeso no debe ‘matar’ la pasión… ni el sexo

Viernes, febrero 3rd, 2012

Getty Images

Por Ian Kerner

Nota del editor: Ian Kerner es consejero de sexualidad y autor del libro éxito de ventas del New York Times, publica sobre temas sexuales los jueves en The Chart, obtén más información sobre él en su página web GoodInBed.

(CNN) — En la comedia de CBS Mike and Molly, los personajes principales se conocen en un grupo de apoyo de Comedores Anónimos e inician una relación romántica.

Es una visión no común a la intimidad entre parejas de tallas grandes manejada principalmente con comedia. Pero con el grado de obesidad creciente en Estados Unidos, el sexo, cuando una de las dos partes o las dos es de talla grande, se convierte en un verdadero problema.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, (CDC por sus siglas en inglés), cerca del 34% de los americanos son obesos, y muchos más sufren de sobrepeso. No es de sorprenderse que las personas que cargan con unas libras de más peleen con sus efectos en su vida sexual.

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