28 de septiembre de 2010
El preciso arte de trazar mapas digitales para México

Por Hiroshi Takahashi


El tren venía en sentido contrario; ellos estaban de frente. Sólo tenían un espacio entre un precipicio y los rieles. Los dos analistas geográficos circulaban minutos antes por una callejuela de Puebla, que de pronto se convirtió en una brecha a un lado de una vía de tren. Ellos siguieron, tenían que completar su mapeo a detalle. Trataron de echarse en reversa, pero no podían acelerar y librar el golpe. Dieron por perdido el equipo. Se bajaron de su camioneta. De milagro, el tren pasó sin tocar la SUV. Minutos después, vecinos del lugar los ayudaron a sacar del voladizo su transporte. Sanos y a salvo.

Es una anécdota que me cuentan los dos jóvenes con los que viajo. Una experiencia que vivieron sus compañeros, parte de los riesgos de su trabajo. La camioneta circula por Ejército Nacional; nos mezclamos en el tráfico de una mañana laboral en la Ciudad de México, es decir, vamos como a cinco kilómetros por hora, o lo que es lo mismo, corriendo llegaríamos más rápido a nuestro destino. “Anotamos todo lo que observamos, los nombres de calles, todo lo que vamos viendo lo vamos escribiendo”, dice la geógrafa Valeria Rojas Linares. Es la copiloto. Al volante va Ernesto Suárez, líder de equipo de la Oficina Norte de Navteq en este país.

Valeria no anota en una libreta; todas sus observaciones se plasman en una pantalla que ocupa gran parte del tablero de la SUV en la que viajamos. Aparece como letras rojas sobre un mapa, que semeja un videojuego de Atari. A un lado, la imagen de las calles puede captarse con la cámara que va pegada al parabrisas y que abarca lo mismo que vemos los que venimos a bordo. Uno o varios satélites van silueteando nuestro recorrido desde el espacio (el margen de error es de tres metros), gracias a una esfera blanca que distingue a este vehículo de los de su clase, junto con una gran carga de computadoras y cables que están en una caja de aluminio guardados en la cajuela.

“Como esta camioneta tenemos actualmente nueve en el país”, dice Suárez. “Sin embargo, todo este equipo lo tenemos móvil, entonces, a lo mejor no es tan práctico manejar desde el Distrito Federal hasta Tijuana, o hasta Cancún, entonces lo que hacemos es tomar todo el equipo, abordar un avión y llegando a Cancún o a Tijuana rentamos un carro y conectamos todo”.

“Se acerca un punto de interés; esos los marcamos”, interrumpe Valeria Rojas, sin dejar de guardar datos. “Un punto de interés son tiendas departamentales, una gasolinera, tiendas de abarrotes, hoteles, restaurantes, hospitales, cosas que una persona que tenga un navegador pueda necesitar, o pueda buscar directamente con lo que nosotros colectamos.”

Ernesto Suárez dice que él tenía experiencia anterior en este tipo de labores, sin embargo, cuando entró a trabajar hace un par de años a Navteq se dio cuenta de lo complicado de su labor y de que no muchas empresas realizaban ese trabajo de campo. A ellos les llaman analistas geográficos, y son expertos en detallar terrenos. Son las mentes detrás de los mapas satelitales que usamos en nuestro celular o en el auto. Muchas veces pensamos que todo viene de una imagen tomada a distancia, detallada desde las estrellas. Pero no es así de fácil.

“Una vez que te montas a un carro tienes que tener todos tus sentidos alertas, no sólo puedes ir manejando, tienes que estar consciente de lo que pasa a tu alrededor. Nosotros solemos ir a velocidades muy bajas. Tienes que agarrar experiencia, para ir en las avenidas de alta velocidad, en las laterales”, cuenta Suárez mientras conduce por las calles de Polanco.

Por lo general van dos miembros del equipo en un auto, uno maneja y el otro va tomando datos. Alimentando una base gigantesca que está disponible en todo el mundo.

“Aquí en el Distrito Federal la información es demasiada, recuerdo que cuando entré me tocó levantar el Segundo Piso del Periférico. Fue muy difícil, porque tiene ciertas particularidades el DF, el Segundo Piso, si uno va navegando arriba, pues puede recolectar muy bien la información, porque la recepción es perfecta. Pero cuando vas en el piso de abajo, la recepción es malísima, entonces uno tiene que empezar a poner un poquito más de paciencia”, recuerda Suárez.

“Sobre todo más atención”, agrega Valeria. “Si no tienes señal, no sabes dónde vas, entonces tienes que ser todavía más preciso en lo que estás haciendo.”

“El Distrito Federal está levantado al 100%”, dice Suárez. “Cada calle ha sido navegada, pero por supuesto, hay cambios. Por ejemplo, esta calle Ejército Nacional y Río San Joaquín, el que ahorita esté cerrado el Eje 7 por las obras del Metro… nosotros tenemos que actualizar.”

Suárez agrega que tienen completamente navegadas las principales ciudades del país, como Guadalajara, Monterrey, Puebla, Querétaro, Cancún. El DF, que fue lo más complejo, se colectó en cinco meses en 2007, y en 2009 se le dio una actualización. En 2011 viene otro upgrade. Lo más complejo fue mapear algunas zonas de Tlalpan, Xochimilco y Milpa Alta. Y cada vez que hay un cambio significativo tienen que ir a registrarlo, pues se supone que representan la realidad. Algunos cambios, no obstante, tardan hasta un año en llegar a las manos de los usuarios finales.

“Nuestro enfoque va más hacia la gente que está en un carro, no hacia el usuario final de internet, el que está navegando, va enfocado hacia los que tienen un navegador GPS en su auto y hacia los que utilizan celulares. Ese es nuestro mercado principal”, dice Suárez cuando le preguntamos dónde ve reflejado su esfuerzo diario, esas jornadas de nueve horas.

Recuerdan, ya en tono de broma, que la experiencia cercana a la muerte de sus compañeros fue en Puebla, Puebla, y que ese camino ya lo tienen en su mapa, con todos los detalles.

Tráfico en tiempo real

Poco después de bajar de la camioneta, me encuentro con Javier Núñez Girón, director para América Latina de Navteq.

“El proceso de hacer los mapas es un proceso complejo, se necesitan geógrafos, ingenieros, gente de campo… Navteq hoy en día es el líder en mapas digitales, información de tráfico y de localización”, asegura el ejecutivo. “Vamos recorriendo los caminos de todas las ciudades del mundo, levantamos atributos, desde el número de carriles, hasta dónde hay curvas peligrosas, la velocidad, subidas, todo.”

Núñez Girón dice que es una gran base de datos, que tiene todas las posiciones exactas. Eso lo representan en mapas y es la gran diferencia frente a sus rivales. Llevan cuatro años en México, en el mundo 25. Tienen mapas de 83 países.

“Nuestro mapa cubre prácticamente 96 por ciento de las zonas pobladas de México, todas las poblaciones con más de dos mil 500 habitantes”, explica el directivo.

Como particularidad de México, destaca que existen muchas calles que se llaman Benito Juárez, en todos los estados, en todos los municipios, repetida muchas veces. Otra es que decidieron instalar una fábrica de mapas en León, Guanajuato, por la experiencia y posición geográfica del país.

“El año que entra esperamos lanzar el servicio Tráfico. Hoy en día la compañía, por ejemplo, en EU, proporciona información de tráfico en tiempo real para más de 70 ciudades. La idea es proporcionar tráfico en tiempo real en México y tráfico histórico. Estadísticas”, adelanta.

Para lo anterior están tejiendo alianzas estratégicas con varias compañías y con el gobierno local. La información estará basada en sensores especiales que colocarán en la ciudad o que sus socios instalarán. Utilizarán varias fuentes de información para su base de datos.

“Estamos pensando que, al igual que lo hacemos en Estados Unidos y Europa, lo podemos complementar con las ofertas que tenemos hoy en día. Si ahorita tienes un GPS, tendrá el servicio, si tienes un celular, tendrá el servicio. Dependerá de las compañías celulares y de GPS cómo se cobrará ese servicio”, dice Núñez.

Así, a partir de mediados del próximo año, calcula, los mexicanos podrán saber al encender su auto o ver su celular, las opciones para ahorrar tiempo en sus traslados. En tiempo real y probablemente gratis.

“Vamos muy avanzados, hace aproximadamente dos meses, en julio de 2010 lanzamos este servicio en seis ciudades en Brasil, fueron los primeros en América Latina”, asegura.

Entretanto, Ernesto Suárez y Valeria Rojas continúan a bordo de la camioneta describiendo esta ciudad. Cuando se dice que un satélite nos indica cómo movernos, que nuestro GPS es como un robot con inteligencia artificial, no somos exactos.

Hay gente que arriesga su vida por un dato.

Comentarios desactivados
Comentarios Categorías: Sin categoría
   

Nota: Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de CNNMéxico.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de CNNMéxico.

Comentarios cerrados.

© 2010 Cable News Network. Turner Broadcasting System, Inc. All Rights Reserved.
© 2006 Derechos Reservados Expansión, S.A. DE C.V.