
Por John D. Sutter (CNN)
Es un smartphone que todo el mundo tiene, pero que a nadie parece gustarle.
Si estás en una sala de conferencias con ejecutivos de una corporación probablemente verás uno –o una docena- de esos smartphones anacrónicos: BlackBerrys; y las teclas sonando como lluvia sobre un techo hojalata. Esas luces rojas encendiéndose, obligando a sus dueños a levantarlos de repente: ¡Un correo electrónico! ¡Un mensaje de BB!
Para quienes tienen teléfonos con sistema operativo Android y para los de iPhone, particularmente en Estados Unidos, el BlackBerry está empezando a ser algo viejo. Estos teléfonos no ejecutan aplicaciones realmente. No almacenan mucha música. Sus pantallas, por lo general, son mucho más pequeñas que las de sus competidores, lo que significa que es difícil o imposible navegar la web cómodamente o ver videos en línea.
El nuevo teléfono BlackBerry, el Torch, fue lanzado esta semana por el fabricante Research In Motion (RIM). Incluso usuarios fanáticos de BlackBerry no parecen estar tan cautivados con el nuevo producto. Entretanto, una encuesta hecha por Nielsen Co. encontró que la mayoría de usuarios estadounidenses de BlackBerry (58 por ciento) quieren comprar otro tipo de teléfono, usualmente un Android o un iPhone, cuando cambien su celular.
Pero aquí está la sorpresa: a pesar del hecho de que los BlackBerry no son lo último en cuanto a moda, tecnología o precio comparados con sus principales competidores, los teléfonos siguen siendo los más populares (o al menos los más comunes) en el mercado de Estados Unidos, y están creciendo a nivel mundial.
¿Por qué tanta gente todavía tolera estos teléfonos?
Resulta, según numerosas entrevistas con usuarios de BlackBerry, que hay tres razones básicas: las personas son adictas al teclado táctil; les encanta la titilante luz roja en la parte superior, lo que los alerta de nuevos mensajes; y muchos simplemente tienen el teléfono porque es un requerimiento para su trabajo.
El teclado y su clic
Pregúntales a los usuarios de BlackBerry lo que les gusta sobre su teléfono, y ellos con seguridad mencionarán el teclado. Pregúntales por qué el teclado es tan genial, y se extenderán en detalles sobre el clic de las teclas, cómo están dispuestos los botones y cómo la tecla shift –oh, la tecla shift- es tan fácil de usar como en una computadora de tamaño normal.
“El teclado definitivamente es el gancho para RIM, y es interesante ver que el mercado, en general, se lo ha reconocido a RIM”, dijo Kevin Michaluk, fundador de la página web de fanáticos de BlackBerry Crackberry.com. “Todos ven al iPhone y piensan en las aplicaciones. Y yo pienso que todo el mundo ve un teléfono con teclado, y piensan en BlackBerry, lo sea o no”.
Esto ocurre en un momento en que la mayoría de smartphones –incluyendo el iPhone- se están moviendo hacia las interfaces exclusivamente de pantallas táctiles, en donde los usuarios tocan sobre vidrio en vez de oprimir teclas.
Los detalles de cómo se siente el teclado de BlackBerry es lo que lo hace adictivo, dijo Nan Palmero, escritor de otro sitió de fanáticos, BalckBerryCool.com.
Palmero dijo que puede teclear 40 palabras por minuto en su teléfono. Michaluk dijo que puede escribir 65. Ninguno de los dos tiene que ver el teclado para hacerlo.
Esa luz roja
En la parte de arriba de todos los BlackBerrys hay pequeña y luminosa luz roja, que titila cuando tienes un mensaje nuevo o cuando entra una llamada.
Las personas se vuelven muy adictas a esa luz, dijo Michaluk.
“Pones una luz roja titilante en el dispositivo, y cuando esa luz titila, tú saltas”, dijo. “¿Es condicionamiento pavloviano, cierto? Para mí, en realidad es mi conexión con mi gente. Y además, es mi conexión con el mundo en términos de noticias y todo lo demás”.
“Es una de esas cosas que siempre te vuelve a llevar a tu BlackBerry”, agregó.
Por supuesto, otros teléfonos también tienen formas de alertar a las personas sobre mensajes nuevos, pero ninguno da la misma sensación que la luz del BlackBerry, dicen los usuarios.
Porque se usa para los negocios
El BlackBerry es el teléfono para lograr que se hagan las cosas.
No está diseñado para ejecutar aplicaciones complicadas, para jugar juegos o para subir fotos a Facebook y a Twitter. Empezó como un dispositivo empresarial, y RIM ha seguido vendiéndolo como un dispositivo diseñado para los negocios y el trabajo, aunque recientes adiciones lo han proyectado también como un teléfono para el tiempo libre de los jóvenes multifuncionales.
Parte de encanto es que el BlackBerry es conocido por ser seguro. Codifica los mensajes, lo que hace que los dueños de empresas están más tranquilos al darles teléfonos a sus empleados, que pueden compartir documentos y correos electrónicos delicados o confidenciales por medio de sus teléfonos.
El asunto fue el centro de atención esta semana, pues los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí amenazaron con detener el servicio de BlackBerry por la siguiente razón: porque querían obtener los mensajes privados de esos teléfonos y no podían.
Otros sistemas operativos de smartphones, incluyendo el iOS 4 de Apple, están tratando de llegarles a más clientes empresariales preocupados por la privacidad, pero en general se han enfocado más en la experiencia del consumidor.
Esa imagen puede operar a favor del BlackBerry, escribe Callie Schweitzer en un blog llamado Neon Tommy. Ella dice que el teléfono tiene el “efecto mullet” (popular peinado de los ochenta), en cuanto a que es “negocios por el frente, y fiesta por detrás”.
“¿Ves a alguien escribiendo febrilmente en un BlackBerry? Probablemente están enviando un correo electrónico secreto”, escribe Schweeitzer. “¿Ves a alguien atentamente enfocado en un iPhone? Probablemente están jugando en alguna aplicación. Independientemente de lo que el usuario de BlackBerry esté haciendo en realidad, el teléfono parece ser más serio y tradicional que el iPhone”.
Los ejecutivos y empresarios también dicen que los BlackBerry son buenos para la productividad. En parte es por el teclado. En parte es por la variedad de atajos. Pero este teléfono sin adornos ha enganchado a muchas personas en el mundo empresarial.
Y al quedar enganchados, muchos simplemente lo aman.