Por: @MarioCNN
La bomba de tiempo que representa el sistema penitenciario en México ya estalló. Y lo hizo desde hace muchos años. Todos los días, enfrente de nosotros y de las autoridades que no han sido capaces de solucionar el problema carcelario.
Las grandes fugas como la de Zacatecas en el 2009 cuando escaparon 53 reos y la reciente en Apodaca, Nuevo León, con un saldo de 44 muertos y 30 fugados. El sistema carcelario detona hasta en los penales de máxima seguridad como en el del Altiplano, cuando Joaquín “el Chapo” Guzmán comenzó a escribir algo más que una leyenda en el 2001.
Sobrepoblación, falta de capacidad de las autoridades de todos los niveles, corrupción, el poder del crimen organizado, que controla gran parte de los 336 penales estatales que hay en México, y hasta la política, juega en contra del sistema penitenciario, con gobiernos estatales que le echan la culpa el gobierno federal y viceversa.




