Por: @MarioCNN
Foto: Archivo Cuartoscuro
El arrollador triunfo del Partido Revolucionario Institucional en las elecciones del pasado 3 de julio en el Estado de México, Coahuila y Nayarit, marcan el inicio de la carrera por la presidencia en el 2012. Obligan, por un lado, a que los partidos derrotados – PRD y PAN – hagan examen de conciencia para afinar estrategias, buscar los perfiles idóneos de sus candidatos, y pensar seriamente en la posibilidad de concretar una alianza para enfrentar al que parece ser el candidato natural de PRI, Enrique Peña Nieto, para muchos el gran ganador del 3 de julio.
El PRI, por el otro lado, corre el gran riesgo de asumirse como el virtual triunfador en el 2012. No es la primera vez que el PRI logra vencer en los comicios del Estado de México para luego perder la presidencia. Así sucedió en 1999 y en 2005 y, por qué no, podría suceder en 2012 si la lectura de lo que sucedió en las urnas es equivocada.

