(09:37) Una empleada del hospital londinense que cayó en la broma de dos presentadores de radio de Australia que intentaban conseguir información sobre el embarazo de la duquesa Catalina se suicidó, confirmó el hospital este viernes.
Los conductores se hicieron pasar por la reina Isabel II y el príncipe Carlos durante la llamada, en la cual la enfermera ofreció detalles sobre la salud de la duquesa de Cambridge.


Fue una broma macabra, de gente muy irresponsable, increíble cómo no han pensado en que podían comprometer seriamente a esa empleada -y madre de dos hijos- con lo rigurosos que son con estos asuntos de la realeza. ¡Cómo se puede ser tan insensible, nada más que por tener la primicia no importa ni siquiera la vida de nadie, habría que juzgarlos y que paguen con cárcel, para que aprendan valores morales que no tienen!